Mientras Maduro baila en cadena nacional, su pueblo protesta, grita, llora y muere. Las marchas iniciaron el pasado 29 de marzo, cuando la oposición convocó a una manifestación para rechazar el “golpe de Estado” que dió el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) al asumir las competencias del Parlamento y delimitar la inmunidad parlamentaria.

El actuar del TSJ fue denunciado por la comunidad internacional, que había guardado hasta el momento silencio, como la evidencia de una dictadura en Venezuela, por lo que la medida fue revocada el 1 de abril.

Sin embargo, los venezolanos no abandonaron la calle exigiendo el fin del régimen de Maduro, la apertura de un canal humanitario para el ingreso de alimentos y medicinas, la libertad de todos los presos políticos y el llamado a elecciones, que están pendientes desde 2016.

La fuerza de las manifestaciones ha unidos a los opositores y diluido los tintes políticos para hacer que broten los sentimientos de unidad y patria. Entre lágrimas, y desde Madrid, la venezolana Oriana Caamaño clama a sus compatriotas en Venezuela y les agradece por seguir manifestándose cada día. “Son unos héroes, son los más valientes. Yo soy la hermana, la novia, la prima de todos los que están en la calle”, afirma.

Y es que la valentía y determinación de los protestantes ha sido puesta a prueba, pues las 946 marchas pacíficas que se han llevado a cabo desde abril han sido reprimidas con violencia por el régimen con bombas lacrimógenas, e incluso, balas.

Los enfrentamientos han dado un saldo de 51 muertos hasta el 15 de mayo, según informó el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. A la fecha, el Ministerio Público ha reconocido el fallecimiento de solo 36 personas.

La evolución de la tensión en Venezuela se ha dado de la mano de decisiones políticas que han sacudido a los ciudadanos y los han convocado a las calles. En la siguiente línea del tiempo puedes conocer cuáles son estos hechos y cómo han marcado las jornadas de protestas. 

“Nos duele cada muerto como si fuera un pedacito de corazón que nos arrancan. Nunca les podremos agradecer lo que están haciendo para recuperar a Venezuela”, agrega Caamaño en su video.

Los hechos de violencia se han incrementado desde que Maduro activó el Plan Zamora el 18 de abril, el cual promueve y consolida acciones conjuntas de civiles armados que pueden actuar con violencia para mantener el orden público.

Los manifestantes, liderados por los estudiantes se han defendido de las acciones represivas escudos improvisados y bombas ‘puputov’, un recipiente de cristal compuesto de agua con excrementos humanos que le lanzan a los militares y policías. Además, marchan con cascos y pañoletas para protegerse de los gases.

Llevan rosarios colgados, la bandera de venezuela sobre sus hombros, de manera invertida y con siete estrellas: como era antes de que Hugo Chávez la cambiara.

La represión no ha discriminado a ancianos, mujeres, madres o estudiantes. Sin embargo, son los jóvenes los que más han muerto: al menos 32 de los 51 asesinados eran menores de 30, seis de los cuales eran menores de edad.

La principal causa de muerte: disparos con armas de fuego. Esto se le atribuye especialmente a los civiles armados que hacen parte del Plan Zamora y que están tomando justicia por cuenta propia.

 Las ciudades con más muertos han sido Caracas y Carabobo, donde se han llevado a cabo las manifestaciones más grandes.

Sus historias no pueden quedar como una simple estadística. Por eso, desde Datasketch hicimos este mapa  para visualizar los principales focos de violencia en el país al igual que cada una de las víctimas de la represión de Maduro. Puedes filtrar según tus intereses y hacer clic en los indicadores para conocer la historia de cada asesinado.

Si quieres apoyar a los venezolanos desde el exterior puedes apoyar esta iniciativa para que cada protestante tenga un casco de seguridad, dona para que los paramédicos tengan insumos al momento de atender a quienes protestan o incluso puedes sumarte a quienes marchan.