CILA 2021 - Gobiernos participativos y transparentes

Cubrimos el panel “Gobiernos Participativos y Transparentes”, que da inicio a tres jornadas de reflexión y debate en el marco de Ciudades Latinoamericanas en Acción 2021 -CILA 2021.

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Por Laura Tamia Ortiz. Publicado el 18 de Noviembre de 2021.

CILA 2021 es un espacio virtual de intercambio regional organizado por Ciudadanía_Inteligente y Asuntos del Sur. En él diversos actores interesados en la apertura, transparencia, enfoque de género y sustentabilidad comparten sus experiencias y aprendizajes para darle respuesta a desafíos de gobernanza y gestión pública.

Se divide en tres temáticas o desafíos tratados a lo largo de paneles, mesas de trabajo y stands virtuales, que permiten compartir y descubrir experiencias regionales: Gobiernos Transparentes y Participativos, Género, Diversidad e Inclusión y Democracia Ambiental y Ciudades Sustentables.

La Gobernanza participativa y transparente en Latinoamérica

En este panel moderado Colombina Schaeffer subdirectora de Ciudadanía Inteligente participaron Beth Simone Noveck de The GovLab, Hernán Saenz Cortés de Oxfam Intermón, Roman Yosif C. de Laboratorio de Gobierno de Chile, Christian Asinelli de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y Kevin Casas de International IDEA.

Los panelistas respondieron a múltiples preguntas relacionadas con la gobernanza democrática en América Latina y el Caribe - LAC, el impacto de la pandemia en cuanto a políticas públicas transparentes y participativas y los pasos que se deben seguir para llegar a democracia efectiva y a una agenda democrática en la región.

CILA panelistas

La Gobernanza Democrática en América Latina y el Caribe

Christian Asinelli (CAF) señala que la gobernanza democrática existe pero aún quedan desafíos por subsanar. Destaca la importancia de generar agendas democráticas integrales, pero centradas en cada una de las características de las ciudades y entornos. Invita, al hablar de cómo solucionar problemas públicos y asuntos transversales como la transformación digital o cambio climático, a no “llevar recetas, sino entender los contextos que permitan reflexiones con diferentes actores con las necesidades propias de cada región o ciudad”.

Hernán Saenz Cortés (OXFAM) indica que es difícil hablar de democracia de forma conjunta. Para él, se debería poner sobre la mesa qué entiende cada Estado por democracia y comprobar que el modelo sigue vigente para las realidades y contextos actuales. Según Saenz, las personas confían en la democracia, pero no se gobierna para todos ni se tienen en cuenta las diferencias entre las grietas y los contratos sociales.

Señala que hay que hablar sobre las disputas del poder, quién lo ejerce, cómo se benefician de él y qué es lo que realmente saca a la gente a la calle. “En LAC hay alternancia en el poder, las instituciones funcionan sobre el papel, pero se deben mejorar”. Pone como ejemplo los recientes movimientos sociales en Chile, que han llevado a una constituyente y que muestran que la democracia, tal y como ha sido entendida hasta el momento, requiere cambios sustanciales en la región.

Roman Yosif C. (Laboratorio de Gobierno) indica que la gobernanza del futuro tiene que ver con “poner el foco de la construcción de todas las políticas en las personas, […] tanto en aquellas que reciben las políticas como en quienes las entregan". Para Yosif, se debe tener una visión diversa y contar con múltiples disciplinas en equipos de trabajo más horizontales. Señala que los laboratorios de gobierno tienen un rol importante para tomar decisiones basadas en evidencias, poniendo foco en la implementación de innovaciones concretas que generen legitimidad.

Beth Simone Noveck (The GovLab) indica que existen retos tanto a corto como a largo plazo, que afectan principalmente a las comunidades discriminadas. Señala que la gente ha entendido la necesidad de los gobiernos de dar respuesta a esos retos, aunque a veces es más fácil identificar y resaltar los errores cometidos que las buenas prácticas. Destaca que los gobiernos han sido totalmente responsables al llevar a cabo políticas para frenar la pandemia y otras enfermedades, como el ébola, gracias a la ayuda mutua, con y para los ciudadanos, y que esas esas acciones deberían ser las que se tomen como ejemplo para generar nuevas políticas para ayudar a la comunidad.

Kevin Casas (IDEA) apunta que la gobernanza democrática tiene que ver principalmente con la capacidad de los sistemas políticos para recibir y dar respuesta a las necesidades ciudadanas. “En LAC hay partes que funcionan bien, por ejemplo la celebración de elecciones, que es la vía por excelencia para que las demandas ciudadanas sean oídas”. Muestra cómo, a pesar de la pandemia, países como Bolivia, Perú, México, República Dominicana han conseguido procesos electorales satisfactorios. Sin embargo, existen grandes déficits en otras áreas, como en el diseño institucional, que permite sistemas presidenciales que coexisten con sistemas de partidos fragmentados, debilitados y polarizados, lo que lleva a complicar el proceso de la toma de decisiones. Según su punto de vista, los instrumentos de diálogo político y social tampoco funcionan, pues no existen foros institucionalizados, ni procesos adecuados para recibir y responder a demandas ciudadanas de forma transparente y oportuna.

Impacto del COVID-19 en las Democracias Latinoamericanas

Respecto al impacto de la pandemia en las sociedades de la región, Asinelli (CAF) señaló que las agendas de ciudades y temáticas hoy se cruzan con la nueva normalidad post-pandemia. La respuesta a los problemas públicos se ven impulsados por las capacidades previas, los países se enfrentan a nuevos retos y algunos permanentes, como la falta de conectividad en la región, se han agudizado. Comparó el momento actual de la pandemia con el postconflicto colombiano, en el que si bien existe una fecha simbólica de cierre o fin, muchas de las acciones para hacerlo efectivo han venido y vendrán después.

Hernán Saenz Cortés (OXFAM) indica que la crisis sanitaria ha evidenciado y agudizado asuntos que ocurren en el mundo y que ya ocurrían antes. Todo esto en un momento en el que la confianza y satisfacción democrática está al límite, pues hay cierre de espacios cívicos y amplias desigualdades. Señaló que gracias a la pandemia se han dado muchas conexiones a nivel global con lógicas de contactos en comunidad y de trabajo en conjunto que cambian la cultura y filosofía de una manera positiva.

Sin embargo, remarca que un porcentaje amplio de la población Latinoamericana vive en contextos sociales reprimidos. Antes de la pandemia hubo grandes protestas en el mundo, que se vieron afectadas por la medidas de prevención del Covid, pero que vuelven a explotar ahora, así mismo lo hace la represión hacia ellas. Ejemplifica con el Paro Nacional de Colombia y su represión por parte de los cuerpos del Estado. Además, los datos de vacunación son muy bajos en la región, lo que supone una tensión para la democracia fuerte. Más aún cuando se dan casos como la Vacuna Gate, existe una falta de inversión sanitaria y contrataciones fraudulentas. A todo lo anterior, Saez añade que “los bloques geopolíticos más valedores de la noción de la democracia” no pueden proveer las vacunas y se apoyan en grandes corporaciones, mientras que otros países como Rusia y China sí proveen.

Kevin Casas (IDEA) también habla de cómo el Covid “agudiza rasgos y acelera procesos” y de cómo problemas tradicionales, como la falta de confianza o los escándalos de corrupción debidos a compras de emergencia, se han potenciado en la crisis. Sin embargo, señala que, respecto a la participación, la pandemia ha activado el activismo cívico notable, sobre todo dadas las circunstancias generalizadas para el cierre de espacios. “Hay un renacer del activismo cívico, lo que no es una noticia menor”. Apunta que la región tiende a tener sociedades civiles muy activas y que esto se ha visto agudizado, pone como ejemplo lo que ha sucedido en Chile que ha dado lugar al proceso de construcción de una constituyente con transformaciones políticas de gran calado. Además, recalca el renovado interés por la digitalización de los procesos de las instituciones, que puede conducir a cambios que favorezcan la transparencia y que “ojalá sirva para catalizar estos procesos en los que la región está atrasada”.

Beth Simone Noveck (The GovLab) por su parte, apunta hacia la relevancia de los datos en la gestión del Covid, cómo la pandemia evidenció la importancia de los estos y cómo esta situación puede ayudar en la normalización de los datos como una herramienta para ofrecer servicios y mejorar su entrega a los ciudadanos. Subraya que la pandemia ha puesto en el centro de las administraciones públicas herramientas para colaborar y trabajar en equipo, para coordinar y organizar los procesos, así como para compartir información confiable, preguntar a los ciudadanos qué información necesitan.

Pasos hacia una democracia efectiva y una agenda democrática

Respecto qué pasos se deben seguir para conseguir una democracia efectiva, Christian Asinelli (CAF) destaca que el rol de la participación es clave, pues las nuevas dinámicas de trabajo permitirán tener proyectos y programas en los que todos se sientan parte, en los que ya no solamente los gobiernos van a ser los que plantean las políticas públicas, sino que habrá otros actores que tendrán espacios de diálogo. Además señala cómo CAF-Banco de Desarrollo de América Latina puede aportar a la agenda, sobre todo en las ciudades y los municipios desde las necesidades propias de cada territorio y espacio.

Hernán Saenz Cortés (OXFAM) apunta hacia la investigación de OXFAM “Crisis y Captura: El descontento social en tiempos de pandemia en América Latina y el Caribe”, pues identifica las agendas de trabajo para repensar el contrato social. Algunas, señala Saenz, son muy evidentes: democratizar la democracia, repensar la lógica de la financiación de la democracia y defender el espacio cívico, reprensar la cooperación internacional, hacia un modelo más participativo y abierto, nuevos acuerdos fiscales, grabación de la riqueza o acabar con los paraísos. En este sentido, destaca tres elementos o brechas: la política, la económica y el género.

Roman Yosif C. (Laboratorio de Gobierno) destaca la innovación pública como herramienta para poner la persona en el centro y para resolver soluciones con evidencias. Apunta que nos encontramos con una democracia más digital. La innovación permite ofrecer soluciones concretas a problemas públicos en los territorios, que a su vez sirven para generar conocimiento que puede ser replicado a través de Redes de Innovación y que pueden ayudar a dar respuesta a problemas muy complejos que necesitan grandes transformaciones. Señala que para llegar a una democracia efectiva se debe pensar en el largo plazo con resultados en el corto plazo.

Beth Simone Noveck (The GovLab) responde la pregunta con ejemplos, entre los que destaca el proyecto City Challenge desarrollado en 5 ciudades mexicanas, para definir retos para los que se necesitan soluciones usando el conocimiento de las comunidades para dar soluciones con los residentes o cómo en India se han financiado proyectos de investigación para bajar el ratio de tuberculosis y otras enfermedades a partir de una red de colaboradores que ha conseguido realizar múltiples ensayos clínicos a partir de medicamentos ya existentes o previamente aprobados en el país.

Kevin Casas (IDEA) plantea que el nivel de confianza de los ciudadanos en los gobiernos es fundamental para conseguir una democracia efectiva. Indica que debido a la magnitud de la crisis y la celeridad con la que ha habido que enfrentarla muchos países han centralizado las políticas públicas y concentrar el poder en el gobierno central, lo cual no es necesariamente malo, siempre y cuando el gobierno en cuestión vele por sus ciudadanos y no por intereses particulares.

El rol de la participación ciudadana en los gobiernos locales

Hernán Saenz Cortés (OXFAM) señala que solo se deben buscar mecanismos de participación o usar las instituciones, si no que entender que toda la captura de Estado es relevante. La desigualdad tiene una lógica multidimensional, no solo en ingresos y riquezas, y destaca que en ámbito de lo local es donde existe mejor posibilidad y responsabilidad para generar agendas de derecho que permita a su vez crear agendas democráticas “al metro cuadrado” para la toma de decisiones. Señala que la participación es importante, pero no se puede romantizar ni vincular a una sola corriente política. Apunta hacia los contrapesos políticos, concentración de poderes, separación de poderes y las redes sociales para la participación.

Roman Yosif C señala que a partir de los desafíos que han abordado en el Laboratorio de Gobierno se dieron cuenta de la utilidad de estrategias de descentralización híbridas digitales y personales. Indica que una red descentralizada de este tipo permite sistematizar el conocimiento y modificarlo. Apunta que el desafío es llegar a todo el país, por ello, trabajan para ofrecer “toolkits”, depurados y probados y en atraer nueva gente con nuevas habilidades que permitan identificar problemas concretos y buscar soluciones específicas, focalizando su labor en el problema y no en la burocracia. Finalmente, destaca el rol de los

Los organismos multilaterales tienen un rol importante, para transversalizar la innovación en distintas dimensiones, compartir estándares para innovar y generar índices que midan la innovación pública y permitan identificar las brechas y hacer mentorías cruzadas.