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Gobierno abierto para dummies: participación

En esta entrada revisaremos qué se entiende por participación ciudadana dentro del Gobierno Abierto.

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Por Laura Tamia Ortiz. Publicado: julio de 2021

En los anteriores posts hicimos una aproximación al Gobierno Abierto, en la que hablamos de su definición, de los pilares que lo identifican y comenzamos a profundizar qué se entiende por transparencia dentro de esta forma de gobernanza. En esta entrada repasaremos qué es, o qué debería ser, la participación ciudadana dentro del Gobierno Abierto.

¿Qué es la participación ciudadana?

Por participación ciudadana se entiende el conjunto de estructuras organizativas, actividades, procesos y técnicas por los que la población interviene en los asuntos públicos que le afectan (Pindado, 2008). El diálogo mejora la relación entre gobernantes y gobernados, fortalece los sistemas democráticos y legitima las decisiones gubernamentales. La participación ciudadana es la razón de ser del Gobierno Abierto, el pilar que lo une todo, pues permite la redistribución de poder y generar políticas para y con los ciudadanos, involucrándose estos no solo al comienzo -mediante el voto- si no también en el control de la gestión pública, y, en los mejores escenarios, en la toma de decisiones, aprovechando su conocimiento, sus experiencias, sus opiniones y sus valores.

Solo se logra mediante el respeto al estado de Derecho y la garantía del cumplimiento de derechos humanos básicos como la libertad de expresión, de prensa, de reunión, de petición y de asociación, y el cumplimiento de normativas como la protección a denunciantes o de oposición, que permiten a las personas participar sin miedo y discutir pacíficamente los asuntos públicos. Es imprescindible para la participación real y activa la confianza ciudadana en las instituciones, y que existan y se ofrezcan abiertamente los mecanismos y la información necesaria para ejercer la participación de manera efectiva.

La mayor parte de los países cuentan con regulación sobre participación en su normativa nacional y/o se han comprometido a fomentarla mediante la firma de instrumentos internacionales. Por poner un ejemplo, mediante la Carta Democrática Interamericana en el 2001, los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), acordaron y aprobaron que “La participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad. Es también una condición necesaria para el pleno y efectivo ejercicio de la democracia […]”. Hoy en día la participación mediante TICs es una gran apuesta de los gobiernos, puedes conocer cómo se está llevando a cabo y el desempeño de los países en el índice de participación digital de la ONU.

Sin embargo, no es oro todo lo que brilla, algunas veces los espacios de participación ofrecidos por los gobiernos no cumplen con lo esperado y se convierten en espacios para validar ideas o decisiones preconcebidas y el aporte ciudadano se queda en buenas ideas lanzadas al aire, en listas de asistencia o, si se tiene en cuenta, no se ofrece ningún reconocimiento a los actores que participaron en la ideación, generando lo que en inglés se denomina coloquialmente “participation-washing”, o lavado de la participación.

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¿Cómo se categoriza la participación?

Desde el punto de vista teórico existen varias propuestas que categorizan los grados de la participación ciudadana en el ámbito de la administración pública. La primera la ofreció Arnstein en 1969 y categoriza la participación en 8 niveles, que van de menos a más, y a su vez en tres categorías, como se puede ver en el cuadro a continuación.

Niveles de poder ciudadano 8. Control Ciudadano: La ciudadanía participa sin tutelaje por parte del gobierno
7. Delegación de poder: Los ciudadanos cuentan con ámbitos en los que su opinión prevalece sobre la minoría poderosa.
6. Colaboración: Es un proceso de negociación derivado de las demandas ciudadanas pero conducido por una minoría poderosa en todos sus ámbitos.
Niveles simbólicos 5. Apaciguamiento: Se aceptan algunas propuestas de la ciudadanía que sirvan como muestra de las buenas intenciones de quienes ostentan el poder, pero sin permitirles ser partícipes reales de las decisiones globales.
4. Consulta: Se crea un entorno de expresión de la ciudadanía y atención a la misma, aunque sin el compromiso de tratar, tener en cuenta e incorporar sus opiniones a las decisiones finales.
3. Información: Se establece un canal unidireccional en el que se facilita información de sus intenciones pero sin dar opción a la réplica.
Niveles de no participación 2. Terapia: Se crean entornos en los que la ciudadanía se desahogue pero sin atender a su expresión.
1. Manipulación: Se trata de engañar a la población en un supuesto proceso de participación en el que no se le informa correctamente y tampoco se le consulta de forma adecuada.

En este artículo de Andreas Karsten (pdf) puedes encontrar hasta 40 modelos para caracterizar la participación, sin embargo el más aceptado actualmente en el ecosistema de Gobierno Abierto es el “Spectrum de la participación pública” de la International Association of Public Participation, IAP2, pues es el utilizado por el Mecanismo de Revisión Independiente de la Alianza para el Gobierno Abierto para evaluar la participación a la hora de desarrollar los planes de Acción Nacionales y Locales de Gobierno Abierto. Este modelo cuenta con cinco niveles de participación y proporciona las metas a cumplir por nivel y el compromiso o promesas que deben asumir los gobiernos para cumplir cada una de esas metas. Además incluye un nivel de no participación, no incluido en la tabla, que se da cuando ninguno de los requisitos se cumplen.

Nivel Meta Promesa
Informar El Gobierno ofrece información equilibrada y objetiva al público para ayudarles a comprender el problema, las alternativas oportunidades y/o soluciones. Los gobiernos se compromete a informar a los ciudadanos
Consultar El público tiene la oportunidad de opinar sobre los análisis, alternativas y/o decisiones públicas. El gobierno se compromete a informar a los ciudadanos, los escucha y tiene en cuenta sus preocupaciones y aspiraciones.

El gobierno informa de qué manera los aportes de los ciudadanos influenciaron la toma de decisiones.

Involucrar Se trabaja directamente con los ciudadanos a lo largo del proceso para garantizar que las preocupaciones y aspiraciones del público son comprendidas y tenidas en cuenta de forma coherente. Los gobiernos se comprometen a trabajar directamente con los ciudadanos para asegurar que sus preocupaciones y aspiraciones se reflejen directamente en las alternativas desarrolladas y a proporcionar información sobre cómo los aportes del público influyeron en en la toma de decisión.
Colaborar El Gobierno se asocia con los ciudadanos en cada aspecto de la toma de decisión incluyendo el desarrollo de alternativas y la identificación de la solución preferida. Los gobiernos cuentan con los ciudadanos para el asesoramiento e innovación en la formulación de soluciones y se comprometen a incorporar los consejos y recomendaciones en las decisiones al medida de lo posible. Hay diálogo constante y el público contribuyó a definir la agenda.
Empoderar El Gobierno entrega el poder de toma de decisiones a los miembros del público Los gobiernos implementan lo que los ciudadanos deciden.

Las relaciones entre gobierno y ciudadanía pueden ser diversas y complejas y pueden darse en diferentes momentos del desarrollo de las acciones públicas. Lo que busca el Gobierno Abierto es fomentar la participación ciudadana activa y que los gobiernos cumplan como mínimo con los niveles de consulta e involucramiento en algún momento en el desarrollo de todas sus iniciativas.

Cuando se habla de participación activa, se reconoce la facultad de los ciudadanos de hacer propuestas y se establece un diálogo en torno a las políticas públicas, esto no quiere decir que los gobiernos renuncien a su derecho, obligación y responsabilidad de establecer políticas y de tomar decisiones, se refiere a que esos procesos se realicen de forma innovadora. Los gobiernos deben buscar que la ciudadanía se interese e involucre en el debate público y esto se consigue ofreciendo los canales apropiados y dedicando tiempo y recursos para explicar sus propuestas, recabar la opinión ciudadana, así como para fundamentar sus decisiones con base en esos elementos.

Equal Rigths

¿Cómo debe ser la participación en el Gobierno Abierto?

En 2015 Access Info Europe lideró una campaña destinada a definir los Estándares de Gobierno Abierto, como ya vimos en el post relativo a la Transparencia. Los estándares identificados relativos a la participación ciudadana son:

  1. Apertura: Promover consultas públicas ampliamente, utilizando todos los medios disponibles y animando a todos a participar y en particular, a los grupos de interés comprometidos.
  2. Plazos claros y razonables: Que se asegure el tiempo suficiente para permitir que las partes interesadas puedan aprender acerca de la consulta, revisar los materiales, preparar y garantizar la calidad de los aportes considerados.
  3. Información completa, clara y comprensible: Que los materiales de apoyo disponibles para los servidores públicos involucrados en los procesos de toma de decisiones se pongan a disposición de los ciudadanos; que los principales datos y su análisis se presenten de forma accesible y comprensible para el público.
  4. Colaboración activa: Que los organismos públicos sean proactivos en sus interacciones con el público, estableciendo múltiples canales para obtener información garantizando así que todos los interesados tengan la oportunidad de participar, y que el debate en torno a un problema pueda evolucionar y madurar con el tiempo.
  5. Procedimientos de trabajo claros: Que las reglas sobre la forma de participar sea clara, junto con la definición de plazos y cómo deben ser suministrados los comentarios que deberán enviarse a la autoridad pública, así como los lugares y fechas de las audiencias públicas y la manera de obtener invitaciones para asistir y participar.
  6. Empoderamiento: Que los procesos participativos tengan por objeto colocar la decisión final en manos del público. Todos los comentarios recibidos deben ser revisados y las perspectivas presentadas deben incorporarse en la documentación sobre la decisión final. Una justificación detallada debe ser entregada sobre el por qué y el cómo se han tenido en cuenta las opiniones del público.
  7. Transparencia y rendición de cuentas: Informes sobre las respuestas recibidas, y sobre quienes participaron con comunicaciones escritas o en audiencias públicas, junto con las principales observaciones presentadas, y el razonamiento por escrito explicando cómo los comentarios recibidos se tuvieron en cuenta debiendo estar todo ello disponible en un lugar de fácil acceso para que cualquier persona pueda encontrarlo y consultarlo.

Un ejemplo:

OmaStadi

Cuando los procesos participativos se llevan a cabo de forma efectiva se consigue que los ciudadanos puedan decidir incluso en qué se invierte el dinero público, este es el caso de las diferentes propuestas de presupuestos participativos que se llevan a cabo alrededor del mundo. Un ejemplo actual, y bastante exitoso, de cómo llevar a cabo un proceso de estas características es el proyecto piloto de Helsinki, OmaStadi, permite a los residentes presentar ideas de proyectos y votar sobre cómo asignar un presupuesto de 4,4 millones de euros en desarrollos urbanos, que serán ejecutados en 2022. Las etapas del proceso incluyen la ideación, la validación con respecto a las normas de los presupuestos participativos, la cocreación con expertos del sector público, la planificación de la propuesta, la estimación del presupuesto, la votación y la ejecución. Es reseñable por la facilidad de su plataforma y por la inclusión de los jóvenes, pues todos los residentes mayores de 12 años pueden dar sus aportes y podrán votar en la selección de las propuestas que se llevará a cabo en otoño de 2021.

La participación ciudadana da sostenibilidad a las políticas públicas y legitimidad a los sistemas democráticos, pues permite generar políticas públicas que comprenden los contextos y necesidades ciudadanas y dar soluciones realistas y consensuadas a los problemas públicos. Sin participación, no hay gobierno abierto.

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