El objetivo de erradicar la deforestación para el año 2020 en el Amazonas colombiano no se alcanzará. La confirmación la dio la semana pasada el Ministro de Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo y sus implicaciones afectarían la financiación de 100 millones de dólares que dieron Gran Bretaña, Alemania y Noruega para tal fin.

 

Una de las razones para que se produzca este hecho es que con la salida de las Farc de sus territorios se aceleró la deforestación.

 

Según el Ideam, en 2016, se perdieron 178.597 hectáreas de bosque en todo el país, una superficie mayor que Bogotá (1.587 kilómetros cuadrados) y casi tan grande como el Quindío (1.845 kilómetros cuadrados). De estas, 70.074 hectáreas corresponden al Amazonas.

 

En entrevista con Datasketch, Cesar Augusto Rey Ángel, director de Bosques Biodiversidad y Servicios del Ministerio de Ambiente, explica los motivos por los cuales se descartó la fecha y la fórmula del Estado para evitar que la deforestación.

 

¿Por qué no se logrará la cifra de deforestación cero para el 2020?

 

Mirando la tendencia de hectáreas deforestadas no vamos a lograr cambiar la curva que viene al alza. Antes del año 2000, eran unas 300 mil hectáreas anuales, luego en el 2010 fue de 230 mil, más tarde en el 2015 logramos reducirlas a 150 mil. Pero con las cifras del año pasado se nos terminaron los buenos pronósticos.

Fuente: Ideam.

 

En el caso de Brasil los países aportantes se quejaron del aumento de las hectáreas deforestadas y advirtieron que no lo financiarán ¿Qué se puede hacer para que no suceda lo mismo con Colombia?

 

El dinero que ya está recibiendo el país es del periodo 2013-2017. Lo que tenemos como reto es proponer otra fecha para los financiadores. El caso de Colombia es especial porque ninguno de los otros países Amazónicos tiene un posconflicto. Una cosa es cuando un país se sostiene estable durante el tiempo y otra cuando un país está reconstruyéndose, que es lo que el posconflicto significa.

 

¿Está asegurada la financiación del programa Visión Amazonía para el año que viene?

 

Sí. Tenemos unos recursos que nos llegarán para 2017-2018. El problema es que existe una idea generalizada en el campo de que para ser productivo hay que destruir el bosque.

 

Un ejemplo de esto es que nuestra economía forestal suma en exportaciones 30 millones de dólares al año. Esta es una cifra pequeña si se la compara con la de Perú; incluso Chile exporta 150 veces más que Colombia, que es un país cuyo 52% del territorio es bosque.

 

En Caquetá y Guaviare, hay privados que están comprando tierra en zona de reserva forestal y deforestando el bosque para la ganadería ¿Qué se está haciendo para detener este proceso?

 

Esto está sucediendo, pero no creemos que sean ganaderos porque ellos no están aplicando modelos rentables para la ganadería, apenas tienen una cabeza de ganado por hectárea. Lo que vemos es un modelo que pretende acaparar tierras. La tarea que le toca al Gobierno es acelerar procedimientos judiciales en delitos relacionados con la deforestación. También se tiene que trabajar más en el proceso de identificación de los dueños de la tierra.

 

Pero pareciera que la única solución es policiva...

 

Es innegable que lo policivo sea lo que sobresalga en los medios, pero en el territorio se está trabajando con las comunidades para que ellos adquieran permisos colectivos y puedan usar sus recursos naturales de forma sostenible.Además, a través de la a agencia de cooperación, alemana GIZ, se están colocando productos Amazónicos a mercados del interior del país. Esto ya está pasando con el Asaí en restaurantes como WOK, lo cual significa que una comunidad se la jugó para producir este producto y un inversor tomó riesgos para encontrar un comprador. Al final se trata de eso, de que se compren productos que no favorecen la tala de los bosques y que se beneficien las comunidades.

 

El Gobierno anunció que pretende iniciar la conexión de Ecuador y Venezuela a través de la vía llamada Marginal de la Selva. La vía es criticada porque aísla al Chiribiquete, el mayor parque nacional del país, y acelera la deforestación. Pareciera que el Gobierno se pusiera trabas para conservar los bosques...

 

Existen organizaciones como Usaid que están trabajando para la construcción de una carretera que no separe a los parques nacionales. Se están revisando técnicas de construcción que mantienen unidos los bosques. Es impensable esto en un país como Colombia, pero es algo que sí se puede hacer. Se creó una comisión intersectorial de control de la deforestación que incluye a los ministerios de Ambientes, Agricultura, Minas, Defensa, Hacienda y la Alta Consejería para el Posconflicto. En ese escenario se hará la discusión.

 

¿Cuándo se tendrá una respuesta de la estrategia del Gobierno sobre temas como la Marginal de la Selva?

 

Existen avances en diversos temas como definir el cierre de la frontera agrícola, el modelo forestal, inclusión de crédito para las comunidades etc. El plan de desarrollo de 2018 deberá hacer que todas las entidades del Estado busquen soluciones para detener la deforestación, porque existen acciones que por omisión permiten la destrucción de los bosques.

 

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Durante la temporada seca (noviembre-febrero) es cuando se realizan las talas en el Amazonas. Foto: Archivo Particular.



¿Está preparado el Gobierno para la próxima tala que se hará entre noviembre y febrero de 2017?

 

Nos estamos organizando para tomar medidas en el corto plazo y poder tratar el tema. Esto no es fuerza y control, sino que las comunidades estén al tanto del tema, por eso el esfuerzo de proteger los bosques los incluye a ellos.